GITANOS DETENIDOS POR ESTAFA DE 9.000.000 MILLONES DE PESOS EN EFECTIVO

En la jornada del viernes efectivos de la división Delitos Complejos detuvo a dos hombres de la comunidad gitana, acusados de ser junto a tres personas más de la misma comunidad entre ellos una mujer, de la estafa de 100.000 mil dólares, alrededor de 9 millones de pesos, que realizaron en la provincia de Santiago del Estero. Los detenidos serian Ariel Caldera Juan y juan Traico, en tanto los prófugos son Octavio Ezequiel Esteban, Pablo Juan Caldera y Karina Juan. No descartan que los detenidos y los prófugos estén vinculados a las estafas telefónicas, en su mayoría clientes del banco Macro, que se viene realizando en la provincia.
De acuerdo a la información proporcionada por el organismo de seguridad, se llevaron a cabo cuatro allanamientos en viviendas ubicadas sobre avenida Corrientes y calle Luis Burela del barrio San Pedrito las cuales pertenecerían al clan Juan y Traico. Los detenidos serian Ariel Caldera Juan y juan Traico, en tanto los prófugos son Octavio Ezequiel Esteban, Pablo Juan Caldera y Karina Juan.
En ese lugar además de haberse detenido a estas dos personas, procedieron al secuestro de vehículos, entre ellos varias camionetas que habrían sido utilizadas por los estafadores para trasladarse a los domicilios de sus víctimas, como así también teléfonos celulares que habrían utilizado para delinquir, además de otros elementos de importancia para la causa.
Los investigadores no descartan que los detenidos y los prófugos estén vinculados con empleados de Anses y de varias entidades bancarias, quienes habrían entregado datos a los estafadores de oficio. Quienes posteriormente se contactaban con las víctimas, teniendo datos precisos en referencia a dinero y valores que manejarían ya que en varias oportunidades en nuestra provincia las estafas rondaron el millón de pesos.
Cabe destacar que el modus operando se basaba en engaños a través de falsas llamadas telefónicas haciéndose pasar por empleados del banco o de la Anses. Como así haciéndose pasar por familiares de las víctimas, donde los delincuentes convencían a las víctimas a que entreguen dinero que tenían guardado en sus domicilios para la supuesta compra de dólares o argumentando que se iba a implementar un cambio de billetes.